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La atleta argentina que lucha por ganar centímetros en sus lanzamientos y en la ropa

Jennifer Dahlgren tendrá su cuarta participación en unos Juegos Panamericanos.

25 Jul 2019 15:21Por: canalrcn.com

El martillo es, en atletismo, una bola de metal atada a una empuñadura. Quienes no lo supieran, difícilmente escucharan nombrar a Jennifer Dahlgren en Argentina antes de sus proezas como lanzadora. E incluso después. Pero, desde hace un tiempo, lanzó un mensaje contra el bullying basado en su propia historia, que trascendió el deporte.

La atleta, parte de la delegación argentina en los Juegos Panamericanos de Lima, relató en un cuento infantil, y una y otra vez ante distintas audiencias, cómo por ser "más grandota" que las demás chicas, sus compañeros del colegio secundario le prendieron fuego un zapato, le midieron la espalda con una regla y se burlaron de su físico con dibujos en el pizarrón, además de tildarla de "machona" por su amor al deporte.

Y contó cómo esas mismas características la convirtieron "de diferente en extraordinaria", como narra en su relato autobiográfico ‘El martillo volador’, que la llevó de vuelta a los salones de clase, pero esta vez a dar charlas desde el frente.

Medallas y frustraciones

A Lima, su cuarta presentación panamericana, llega como una de las más experimentadas. Con 35 años, acumula el récord sudamericano con 73,74 metros, siete campeonatos mundiales, cuatro Juegos Olímpicos y podios variados.   

Lejos de la medalla panamericana de bronce en Rio 2007, que dice vivió con una "hermosa inconsciencia de juventud", la competencia en Lima será parte de una despedida paulatina que cerrará con el retiro después de Tokio 2020.

"Hoy entro con la madurez de saber que estoy cuarta en el ránking y que el podio va a estar difícil. Voy con la expectativa de ser la mejor sudamericana y de acercarme al bronce, pero no me genera tanta presión tener esa medalla", dice Dahlgren a la AFP.

No le cuesta reconocer que en su carrera no todos han sido éxitos. Tras una década de buenos resultados, tuvo un período de "frustraciones" después de Londres 2012. De eso se repuso más recientemente, con las máximas conquistas en los juegos Odesur y el campeonato Iberoamericano.

Es parte de lo que quiere transmitir. "Es importante la lucha, no solo las medallas sino cómo perseveramos ante situaciones difíciles. Esos son los momentos que nos forman como personas", afirma.

Cuestión de centímetros

Con eso en mente, y ya con los padecimientos escolares en el pasado, Dahlgren no ha dado por terminada la lucha contra la discriminación.

A fines del año pasado fue invitada, al igual que líderes de los países más poderosos del mundo, a la pomposa gala del G20 en el teatro Colón de Buenos Aires. En la víspera, publicó en redes sociales una foto con ojos llorosos. "Como me pasa siempre (...) el vestido más grande no me entra. Mis 120-100-115 están nuevamente fuera de límites", escribió debajo.

Como en su deporte, Dahlgren lucha por más centímetros. Aquí, como activista por una Ley Nacional de Talles junto a la ONG AnyBody, dado que las normas provinciales y municipales en vigor no tienen aplicación práctica efectiva, en un país donde impera un prototipo de belleza que premia la delgadez.

La atleta es también embajadora del estatal Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (Inadi) y referente en la lucha por la igualdad en todo sentido: "Si bien nunca me puse la bandera del feminismo, es una causa que llevo de forma orgánica. El ejemplo habla más fuerte que cualquier palabra", asegura.

En el tiempo fuera de la jaula y del gimnasio, la lanzadora que se recibió de profesora de literatura inglesa en Estados Unidos trabaja en dos nuevos libros, una de las actividades que espera conservar y potenciar cuando deje de competir. Antes de fin de año, espera publicar "La pelota perdida", con cinco nuevos cuentos en la misma línea de transmitir valores en historias sobre deportes olímpicos.  

A Lima no lleva cábalas. La explicación está en un post de Instagram que publicó hace algunos días: "Al carajo las varitas, las monedas y los sombreros negros. La magia eres tú".

AFP