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La trágica confesión de un futbolista turco: mató a su hijo con coronavirus

Cevher Toktas asesinó a su hijo de 5 años que padecía coronavirus. Daily Sabah

La trágica confesión de un futbolista turco: mató a su hijo con coronavirus

Cevher Toktas, defensor del Bursa Yildirim Spor, confesó el asesinato de su hijo menor que estaba contagiado de COVID-19.

12 May 2020 13:13Por: canalrcn.com

Los medios en Turquía se han quedado pasmados al transmitir esta terrible noticia. Cevher Toktas, futbolista turco que se desempeña como zaguero central en el Bursa Yildirim Spor, confesó haber asesinado su pequeño hijo de cinco años infectado de coronavirus.

El pasado 23 de abril, día en el que su hijo fue hospitalizado en una clínica de Bursa tras presentar fiebre alta y varios síntomas de COVID-19, Cevher decidió ponerle fin a la vida de su pequeño al provocarle la muerte por asfixia con una almohada en su cabeza. Luego de su atroz acto, el futbolista le comentó al personal médico que su hijo tenía problemas respiratorios y dos horas después recibiría la confirmación del fallecimiento

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11 días después, quizá por algún remordimiento en su retorcida consciencia, Cevher Toktas se entregó a las autoridades, confesó ser el autor de la muerte de su hijo y explicó que decidió posar una almohada en su cabeza porque no lo quería, mas no por algún temor provocado por el coronavirus. Algo realmente horrible. 

La posterior toma de declaraciones dejaría perplejos a los agentes del caso: “Puse una almohada en la cabeza de mi hijo, que estaba acostado boca arriba. Apreté durante 15 minutos sin parar. Mi hijo resistió un tiempo. Cuando dejó de moverse, saqué la almohada. Luego llamé a los médicos para que no sospecharan nada”, habló Toktas como si nada, según recogió Daily Sabah.

Aunque estos hechos pueden señalarse como actuaciones derivadas de algún trastorno mental, el mismo Cevher confiesa haberlo hecho en sus cinco sentidos: “Nunca quise a mi hijo menor, desde su nacimiento. No sé por qué no lo quiero. La única razón de haberlo matado fue que no lo quise. No tengo ningún problema mental”. 

El futbolista turco está siendo judicializado y enfrentará cargos por homicidio, delito que en Turquía puede llegar a ser castigado con cadena perpetua

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